Guayaquil, la ciudad de los desafíos

Guayaquil la rebelde y aguerrida, su historia sin voz nos demuestra que sedienta de libertad fue la primera ciudad en romper las cadenas de la opresión española; nos cuenta de aquella gloriosa batalla naval de Jambelí, donde prevaleció la rebeldía guayaca, ante el armamento del osado invasor.

Cómo no sentir orgullo, si jamás se inclinó ante la conducta oprobiosa de quien con su presencia pretendió mancillar el cabildo porteño; cómo no admirarla si con el pasar de los años cual cóndor emprendió raudo vuelo hacia una gran transformación.

Guayaquil, es la tierrita afable que cobija a sus hijos y a los que llegaron después para hacer de sus entrañas un hogar. Es pasión, es la cuna del ídolo del astillero, donde la comida es deliciosa y la gente es amable, pero directa porque “lo cortés no quita lo valiente”.

Sobre nuestra urbe porteña pesan algunas páginas de promesas al viento, otras de sueños cumplidos y algunas de esperanzas que renacen en cada elección. Hoy los barrios son visitados por algunos rostros visibles, otros no tanto y unos que jamás se han visto; pero todos tienen algo en común: la contienda electoral 2019. Y no es que esté mal, porque servir a la ciudad que nos vio nacer debe ser un gran honor y un compromiso moral. Guayaquil, es un espacio para servir.

Como buenos guayacos, siempre le buscamos el lado positivo a las cosas y aunque no todo sea color de rosa nos aferramos al dicho popular “la esperanza es lo último que se pierde” y ahí vamos, confiando, “pelándole el ojo” al candidato que creemos más idóneo o el menos malo. El que, esperamos, haga realidad los anhelos de ciertos sectores que ven los servicios básicos como derechos inalcanzables y la seguridad como una utopía.

Quienes amamos esta ciudad, queremos verla siempre hermosa, bien y mejor. Por eso, es necesario que quien ostente la alcaldía de nuestra Perla del Pacífico, tenga en cuenta ciertas realidades:

Según datos del INEC, el mes pasado, Guayaquil fue la ciudad del Ecuador que registró la mayor incidencia de pobreza (14,1%), sin embargo, es la ciudad con menos desigualdad en la distribución de ingresos per cápita; además es el cantón más poblado del país con más de 2 millones de habitantes. Es decir, tiene una gran responsabilidad histórica con una enorme población de ecuatorianos.

En cuanto a las áreas verdes, el INEC dice que Guayaquil, tendría 1,13 m²/hab, cifra que difiere de los casi 10 m²/hab que indica la Municipalidad, porque la cifra del Instituto no ha sido actualizada desde el 2010, sin embargo, lo importante no es lo que se dice a los medios, sino que existan verdaderos espacios verdes para la recreación de los ciudadanos y recuperación de nuestros ecosistemas. En los últimos 7 años se han construido grandes espacios que contribuyen a mejorar nuestra calidad de vida y entorno.

Guayaquil crece, sus potenciales como sus contrariedades se diversifican, por ello ignorar las condiciones sociales, culturales o económicas de la gente no es la solución; de acuerdo a cifras del INEC del año pasado, el 44% de los hogares reportaron tener acceso a internet; es decir, menos de la mitad de los guayaquileños están a la vanguardia tecnológica. Ese es otro gran desafío que no se puede dejar pasar por alto, si pretendemos que nuestra juventud y las futuras generaciones, estén acorde a la era tecnológica.

De acuerdo a declaraciones del municipio, el 92% de guayaquileños tienen alcantarillado sanitario y la meta es llegar al 96%. Lo idóneo y justo sería una cobertura del 100%, para ello se podría tomar en cuenta el estudio técnico del Banco de Desarrollo para América Latina, este análisis recomienda que se cambie el ‘modelo de desarrollo’ para que en esta materia Guayaquil se gestione “bajo los conceptos de ciudades verdes, inclusivas y sustentables”.

También es necesario que se establezcan políticas de movilidad sostenible, debido a que Guayaquil, es una ciudad que tiene cada vez más vehículos y contaminación. El uso del río Guayas es una alternativa para poder reducir el tráfico vehicular y promover medios alternativos como el uso de transporte fluvial; además se deben optimizar espacios públicos para el uso de bicicletas (ciclovías) y peatonalización.

Es indispensable que se recuperen los espacios públicos, para darle cabida al arte urbano, a las actividades lúdicas, al teatro, danza, ferias culturales, entre otros, que incentiven la integración barrial y familiar. Una planificación adecuada permite una mayor participación de la ciudadanía de manera equitativa, donde todos seamos actores en el desarrollo de nuestra ciudad.

Se debe romper la idea de que preservar es igual a no tocar, por lo tanto, amurallar los parques no es sinónimo de cuidarlos, ni es la solución a la inseguridad; al contrario se deben considerar los parques como espacios públicos que juegan un rol fundamental y transformador a la vez, como zonas de convivencia y cohesión social urbana; se debe fortalecer las relaciones de vecindad y ofrecer nuevas oportunidades a la comunidad.

Guayaquil, es una ciudad de emprendedores, por lo que reprimir la informalidad no repara la problemática de fondo. Se deben establecer políticas públicas encaminadas a regular el comercio autónomo y establecer proyectos en los cuales puedan integrarlos en el crecimiento de nuestra ciudad.

Con el fin de alcanzar la sostenibilidad y la resiliencia, es indispensable avanzar hacia un sistema de tratamiento de aguas residuales; manejo de desechos sólidos más eficientes y acorde a los tiempos modernos; controlar la contaminación de los ríos y esteros, tal como existe en otras ciudades portuarias y comerciales del mundo.

Guayaquil es el sitio de los desafíos. Guayaquil merece menos voces críticas y más propuestas que ayuden a engrandecerla. Hoy conmemoramos 483 años de fundación, las calles ya se visten de gala con las banderas enrolladas en los postes, el teatro callejero no pierde la esperanza de encontrar un lugar en la 9 de Octubre, los comerciantes informales salen con la fe de que la venta será buena y sin novedades. Y es que aún estamos a tiempo de cambiar duras realidades y saldar deudas históricas, nuestra ciudad lo merece. Hoy y siempre ¡Qué viva Guayaquil!

 

 

Fuentes:

2 comentarios en “Guayaquil, la ciudad de los desafíos

  • Gusyaquil de los desafios lamentablemente no lo es pues no hubiese permitido que un inocente como Glasss este detenido pagando una condena infame la verdad no se donde estan los madera de guerreros que permiten que un lider mundial de honestidad y progreso como Rafael Correa se le imputen tantos delitos y mentiras es entonces donde el pueblo debe levantarse como aquel 9 de octubre como los trabajadores masacrados en el rio como Daquiilema en fin nos estan robando la patria y no hacemos nada aspiro y espero wue reaccionemos por tanto atropello y violacion de derechos o esperamos que lo mismo hagan con nuestros hijos hermanos o padres es hora de reaccionar no hay peor pueblo que aquel que es sumiso a las pretenciones del tirano

  • Estimada Marcela Aguiñaga V,

    Excelente su escrito, aplaudo, es más soy seguidor suyo por convicción, la admiro; lo único que no estoy de acuerdo está en el 3er párrafo 2da línea…”es la cuna del ídolo del astillero”.

    Debería decir: “es la cuna donde nacieron dos grandes del fútbol del astillero”

    Saludos cordiales.,
    Edward Guerrero

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