La paz con represión no es paz

Ecuador vivió días oscuros, donde la tricolor se manchó de sangre. Las calles se convirtieron en testigos fieles de una violencia sin precedentes históricos, dejando como consecuencia un país roto, dividido y polarizado. La arremetida fue tan salvaje que quedó al descubierto una sociedad con sesgos clasistas, racistas y xenofóbica.

Un escenario doloroso, con muertos, heridos, ciudadanos golpeados, vejados y humillados por una brutal represión; periodistas violentados, ola de actos delincuenciales y pérdidas económicas incuantificables. Todo se pudo evitar, con el tiempo quizá la infraestructura y el dinero se recuperen, algo que tristemente no pasará con las familias partidas, ni con las vidas truncadas.

La indolencia nos está matando, ¿cómo una madre le explica a su hijo de cuatro años que perdió un ojo por protestar pacíficamente? mientras ella estaba “armada” de valor, una cacerola y una cuchara, el policía lanzó contra su rostro a menos de dos metros una bomba de gas lacrimógeno. Lo que le ocurrió a Jhajaira es uno más de los tantos casos que desnudan un espeluznante uso abusivo de la fuerza.

En memoria de todos los violentados, no se pueden ignorar los hechos sucedidos a plena luz del día que los mismos organismos de derechos humanos han denunciado. Lo que ocurre en este país no es ajeno, es parte de un gran estallido en Latinoamérica, los pueblos están reaccionando y Ecuador no es la excepción.

En Chile luego de varias jornadas de protestas, eliminaron el incremento de pasajes, sin embargo, las manifestaciones no han cesado porque no se trata de una única medida, es la suma de un descontento social. La gente tiene hambre, no hay empleo, la desesperanza crece y los mandatarios no están escuchando a los ciudadanos.

La ineptitud de los gobiernos está pasando factura y en Ecuador la gente ya no cree eso de que la “culpa es del que estuvo antes”, es una excusa que no llena barrigas y menos aplaca la indignación popular. ¿Quién está en el poder? Moreno, ¿quién aplicó las medidas económicas? Moreno. Entonces basta de culpar de sus desaciertos a otros. Basta del “cuento macabro” donde hay venezolanos, cubanos, rusos, las FARC y los Latin KINGs que, de acuerdo a esta burda historieta, actuaron con el apoyo de gobiernos extranjeros.

Intentaron minimizar la protesta social, pretendieron vender la idea que todos los manifestantes eran delincuentes, vándalos o correístas. La infamia con voz y rostro en cadenas nacionales presta a culpar a los demás y no asumir sus errores. No les interesa siquiera guardar las formas o cambiar de discurso convenientemente. Primero que “el correísmo estaba fortalecido, pero en las cárceles”, luego que eran los “culpables del caos”. ¡Ya basta! Fue este gobierno quien despertó la indignación popular, con un cúmulo de yerros.

Si hubo gente que solo salió a hacer daño debe investigarse, pero no quieran responsabilizarnos de esos actos vandálicos, como la quema de la Contraloría para supuestamente eliminar pruebas, ¿a quien se le ocurre tan absurdo argumento? lo que está judicializado se encuentra en las cortes y en pleno siglo XXI toda la información está digitalizada. Es más, el pseudo Contralor en entrevistas ha reconocido que no hay pérdidas mayores en cuando a información.

La Asamblea fue la gran ausente, su excusa no dar paso a “golpistas”. Los “golpistas” no piden que se convoque a sesión mediante oficio a plena luz del día, ni hacen ruedas de prensa en la Asamblea. En Chile el Congreso sesionó en medio de un estado de excepción y nadie se atrevió llamar “golpistas” a legisladores haciendo su trabajo, acá se justificó la inacción con “cautela”. Golpistas son ciertos personajes que se definen de izquierda y en reuniones piden que “se engañe a los indígenas” o que “se culpe a los correístas”. Así es la moral selectiva de algunos.

A pesar de la constante persecución no voy a callar, estoy segura que por cada voz que pretendan silenciar, habrá un joven, un hombre, una mujer, que se encargará de contarle al mundo las injusticias que vivimos. Esa es la gran diferencia entre tener valor y tener precio. Siempre será más difícil estar del lado que no se acomodó al poder de turno.

Por las familias que quedaron desmembradas, por los padres que se vieron obligados a cambiar reuniones familiares por visitas en el cementerio, por los que claman justicia en los tribunales, por los que canjearon su futuro por salir a protestar y nunca más volvieron, por ellos, esta lucha sigue. Hoy nos une el anhelo de una sociedad más justa, sin etiquetas, sin clasismo, sin racismo, una lucha por una causa más grande y se llama Ecuador.

8 comentarios en “La paz con represión no es paz

  • Marcela tu artículo muy claro, objetivo y con una apego a la verdad de lo que está sucediendo. Ojalá no sea considerado subversivo por quienes tiene el poder y pretendan perseguirte injustamente.

  • Toda esta realidad q los pueblos se levante contra los malos administradores o q se busca la forma idónea para justificar tanta negligencia y torpeza, pero demos el primer paso para crear una sociedad sin temores a las clases y géneros y q todos encontremos la igualdad en derecho para unir mentes pensamientos en un próspero Ecuador viva la vida

  • EN MIS AÑOS DE VIDA Y K SON MUCHOS..JAMAS VI TANTO CRIMENES LEGALIZADOS POR UN GOBIERNO DICTATORIAL.NEOLIBERALISTA..NOSE CUAL A SIDO EL MAS CRIMINAL SI EL DEL PSC DE LOS 80,S O ESTE K SE ESTA VIVIENDO Y MUY DIRECTAMENTE TIENE K VER TAMBIEN EL PSC.

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