Lo que no se dice de las drogas

Las drogas son un fenómeno social, que merecen ser abordadas con seriedad y no con politiquería. La retórica barata solo ahonda en una grave desinformación, tapando su verdadera problemática y metiendo en el mismo saco a consumidores y traficantes.

Nuestra Constitución reconoce a las adicciones como un problema de salud pública y prohíbe su criminalización en cualquier caso, por lo tanto, un consumidor no puede ser tratado al igual que una persona que trafica a pequeña, mediana o gran escala. Por ello existen 2 tablas que tienen umbrales, con objetivos diferentes: la primera creada con el fin de evitar la criminalización del consumo, la segunda para determinar las penas dependiendo de cantidades y tipos de sustancia por el delito de tráfico.

Sí, estas son las famosas tablas de drogas, de las cuales es necesario destacar que nacen en el 2013, a través de una resolución del Consejo Nacional de Control de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas, (ahora Secretaría Técnica de Prevención Integral de Drogas). Es decir, no se encuentran en el Código Integral Penal (COIP).

-¿No se encuentran en el COIP? NO,

-Pero, ¿y por qué algunos políticos piden que se deroguen las tablas del COIP?, porque no han leído o simplemente les interesa posicionar un discurso engañoso, repitiendo que ello terminaría con esta pandemia; cuando deberían proponer medidas integrales que combatan este mal.

-¿Y si eliminamos las tablas donde sea que se encuentren, acabaremos con las drogas? TAMPOCO, tal afirmación es demagogia pura. Las tablas ayudan a diferenciar al consumidor del traficante. Así como tampoco es cierto que son para menores, jamás ha existido tal permisividad.

Hay que ponerle un alto a la hipocresía. Meter en el mismo saco a consumidores y traficantes no frena esta problemática, al contrario, la agudiza, sino recordemos lo que pasó con la ley 108 del Partido Social Cristiano, en 1990, donde las cárceles ecuatorianas rebosaron su capacidad, porque toda acusación relacionada con drogas, sin tomar en cuenta condiciones de arresto ni cantidades, era considerada un delito con pena privativa de su libertad; donde le podían imponer a un consumidor, de acuerdo al criterio del juez, desde 10 años de cárcel; ubicándolo al mismo nivel que un criminal, violador o asesino. Esto me recuerda lo dicho por un amigo “los socialcristianos son adictos a la mano dura, al aumento de penas, al punitivo”.

Por lo tanto, medir la eficiencia de políticas públicas sobre drogas, basada en más cárceles llenas, es como decir que el mejor profesor es el que deja a más estudiantes de año. Así de absurdo. Nadie desconoce la problemática del fenómeno de drogas, que carcome las vidas, las ilusiones, los sueños de las familias ecuatorianas.

Bajo ningún concepto podemos permitir que se use un tema tan sensible y doloroso, con fines electorales, que únicamente buscan imponer titulares alarmantes y pomposos en los medios de comunicación.

Y es que el populismo penal se acrecienta cada vez que se avecina una nueva contienda electoral, los mensajes son: “todos a la cárcel”, “más penas para todos”, o la tan típica y casual “eliminen las tablas”, presentadas como la panacea del fin de las drogas.

Por respeto al dolor de padres, madres, hijos hermanos, tíos, primos y familiares de quienes viven esta dura realidad, ampliemos el debate. Nuestros jóvenes necesitan prevención y en el caso de ser adictos merecen atención médica, enviarlos a la cárcel no los ayuda a salir de este problema, al contrario, les quita la oportunidad de recuperarse y retomar el control de sus vidas.

Drogas, consumidores y traficantes han existido siempre; del estado depende que se trabaje articuladamente para atender a quienes lo requieran y castigar con todo el rigor de la ley a quienes lo merezcan, que son los traficantes. Sin embargo, es importante anotar que los micro traficantes son el último eslabón de las organizaciones criminales, por lo que, perseguirlos a ellos implica criminalizar la pobreza y no a las grandes mafias que lucran del tráfico de drogas, sin que esto no signifique no deban pagar por sus delitos.

Empecemos por hablar con la verdad, lo que no se dice de las drogas es que los “Pablos Escobar” no son los que están tras las rejas, sino, los hijos de las madres más pobres, que habitan en los lugares donde se ciñen los cinturones de pobreza, excluidos de una sociedad de oportunidades, donde, en muchos casos, se vuelven víctimas de inescrupulosos que se aprovechan de su situación de vulnerabilidad y poca educación.

¡Que nadie trafique con el dolor y el sufrimiento de las familias ecuatorianas. Que nadie trafique con los sueños y porvenir de nuestra juventud; pero sobre todo que nadie trafique con la paz de un pueblo que anhela salir de este problema!

 

Espero sus comentarios respecto de esta situación.

 

7 comentarios en “Lo que no se dice de las drogas

  • Excelente articulo
    El Ecuador sumergido en las drogas chicos perdidos en las calles y familias enteras destruidas. No hay mayor interés por ayudar a los adictos por parte del gobierno. Deberian de crear más centros de rehabilitación la mayoría de estas personas son de escazos recursos economico y no tienen como pagar el tratamiento muy costoso. Se necesita urgente asistencia a estos chicos por favor ministerio de salud, señor Lenin hay que salvar a la juventud

  • CONCUERDO CON EL ARTICULO.. AL 100%.. NO CABE DUDA.. QUE CUANDO LOGREN HACER QUE LAS “TABLAS DESAPAREZCAN” .. NO HABRÍA CAMBIADO NADA PARA BIEN.. SERÍA TODO LO OPUESTO..!!!

  • Muy bien planteada la incidencia social que tiene el consumo y tráfico de las drogas. Hay que hacer un bosquejo sobre los beneficiarios del narcotráfico y la incidencia de la lucha por el mercado

  • En el parque de la liga San José donde muchos nos criamos nunca hubo el problema de drogas hasta que salió la dichosa tabla hoy por hoy es “normal” ver a jóvenes fumando marihuana con la veña de las autoridades, los jóvenes cogen su porción PERMITIDA y listo se sienten protegidos, los policías poco pueden hacer, fue una mala decisión el tema de las tablas uno de los tantos errores de buena fe que deben de desaparecer

  • Análisis ecuánime y equilibrado. Está comprobado por los resultados de la “guerra contra las drogas” del país del norte, que la criminalización es la peorr de las estrategias en la lucha contra el tráfico y consumo de drogas, Marcela Aguiñaga lo explica claramente. La EDUCACIÓN es la única solución para prevenir, rehabilitar y castigar con todo el peso de la ley a los narcotraficantes. “LA EDUCACIÓN OS HARÁ LIBRES”

  • Muchos países están legalizando el usu de la mariguana en USa varios estados la legalizan y producen varemos multinacionales productoras y distribuidoras ya no la compran en México la producen con tecnología Colombia y Méjico pones la coca los gringos las narices guerra desigual

  • Todos sabemos que los que trafican en guayaquil y en el resto del mundo son apoyados por poder políticos y que utilizan a los más pobres que son abusados y sometiéndolos a la fuerza , amenazados ,atemorizados asesinados , lo acusan de ladrón y no pasa nada ,el muerto, muerto esta y ahí queda.Este es el mundo de las mafias o combinaciones secretas que están en el gobierno actual del Ecuador y en el mundo. Se necesita mucho valor moral para sentarse y ocupar un cargo ´publico ya que no existe uno que no este directamente relacionado con este asunto que compromete a toda la sociedad.
    En estos meses que a habido un desorden institucional la mafias se han desbordado en guayaquil el microtrafico abunda y la delincuencia desborda y aquellos que se opone a participar son asesinados ,como el joven muerto en guayaquil el 20 del mes de junio 10:30 de la noche por el estadio de Emelec y no pasa nada.

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