Por ti

Han sido días tristes y de mucha oscuridad, pero decidí escribir estas líneas para dejarte plasmado por siempre y que “nuestra historia”, sirva de algo para otros.

Me pregunto hasta hoy, ¿por qué dos niños tuvieron que perder a su madre tan chicos? A partir de ese suceso nuestras vidas se marcarían con diferentes destinos.

Ahora que descansas en paz, reflexiono sobre todo lo que viviste, como pasaste por este mundo, lo bueno, lo malo y me retumban las palabras de alguien que dice “que no tuviste suerte”, no sé si la suerte exista, pero sí creo que tu vida fue injustamente dura hasta el último de tus días.

Te recuerdo como un “niño grande” de corazón puro, sin malicia, culto por tu amor a la lectura, necio que más de una vez me sacaba de casillas, pero incapaz de hacerle daño a los demás, solo a sí mismo.

Cuando renegaba al cielo por tu comportamiento siempre terminaba por concluir que algo debía aprender de ti, de mi hermano mayor. Lo que viviste fue una dura enfermedad, que requería enfrentarse con amor, apoyo, perdón y mucha reconciliación.

Lo que tuviste que transitar no es extraño a las familias ecuatorianas, lamentablemente cada vez es más común de lo que quisiéramos, ¿a qué se debe? Aun no tengo la respuesta, pero algunos creen que buscando la culpa fuera de nuestras casas encontraremos una solución, culpando a las leyes, a los políticos, a “la tabla”, a la justicia, podremos sosegar nuestro dolor, y estoy convencida que la irremediable solución estará cuando pongamos la mirada a lo más importante, nuestras familias.

Todos queremos siempre encontrar un culpable, en algo o alguien, que ayude a calmar esa aflicción que sentimos, esa angustia de contestar una llamada y que nos informen que está preso o muerto, esas esperanzas que se rompen una y otra vez porque nos fallan, quizá sin darse cuenta que se fallan así mismos. Mientras busquemos fuera de nuestros hogares al “culpable”, jamás habrá solución.

Por eso, a diario combato esos discursos punitivistas en torno a estas duras realidades, que me hacen deducir que el profundo desconocimiento les hace ser tan simplistas con un problema estructural de nuestra sociedad, que requiere ser debatido con seriedad, sin cálculos políticos, en donde se provea a esas familias de lo que necesitan: orientación, ayuda sicológica, asistencia social, tratamiento médico, entiéndase bien, médico porque es una enfermedad física y mental.

La vida nunca termina de sorprendernos. Sabía que el final estaba cerca, sin embargo, fue inevitable no sentir dolor cuando llegó.

Por ti, hermano querido, que te encuentras descansando de tus miedos, carencias y dolencias físicas, mi lucha continúa, por ti seguiré firme sin rendirme, por ti seguiré alzando la voz, por mis amigos, por los jóvenes, por las familias que batallan en silencio, porque sé que el sufrimiento no encuentra consuelo en ofrecimientos populistas.

Porque conozco la agonía de ver como un ser amado es consumido por una enfermedad adictiva, ésta también es mi batalla.

Dedicado a Iván…

29 comentarios en “Por ti

  • Me destroza el corazón saber que su dolor se repite en muchas familias ecuatorianas. Pero veo en usted un destello de esperanza, por su convicción y pasión. No está sola Marcela.

  • Marcela, que las Luz Perpetua Brille para siempre a su Querido Hermano Iván , y siga luchando , un abrazo a la Distancia, Dios Bendiga su Vida y la de su Familia.

  • Sabias palabras querida Asambleista, aveces, se puede llorar o sonreir con las palabras, incluso puede curar si llega el mensaje a la persona adecuada. Siga Luchando como lo hace estimada Marcela. Un abrazo gigante.

  • SIEMPRE VALIENTE USTED MARCELA.

    LAS TRAJEDIAS NUNCA LAS DESEAMOS Y AUNQUE BUSQUEMOS O NO CULPABLES ELLAS CONSTITUYEN UN PUNTO DE PARTIDA.
    FUERZAS COMPANIERA REVOLUCIONARIA.

  • No podía imaginar que Marcela Aguiñaga escribía tan bien y peor que su hermano sufría una tertible enfermedad, al fin de cuentas los seres humanos somos mas parecidos de lo que creemos. Nos separan nuestros errores. Me conmovió mucho esta carta

  • Hermosa reflexiòn, escrita, me imagino, con mucho sentimiento, con profundo amor a un hermano q se ha marchado para siempre y con làgrimas de impotencia por no haber podido curar su enfermedad q es la muchos jòvenes y q causa mucho sufrimiento. La comprendo, mi padre tambièn muriò por causa de esas adicciones y sè lo tormentosa y triste q fue su vida y la angustia q genera al entorno familiar.

  • Si es tu lucha, espero que batalle de verdad y de corazón, desde tu bastión para luchar contra este mounstro que destruye familias, es el momento, es la oportunidad de hacerlo.

  • Mi estimada asambleísta Marcela ,se lo difícil que es perder un ser queridoy más a un hermano perdí a mi único que me dio la vida, se la arrebataron cuando era un joven lleno de muchas esperanzas ,han pasado 5 años y no encuentro consuelo aún en mi alma

  • Sabías y acertadas palabras querida Marcela que nos hacen reflexionar a todos en que haríamos si estuviéramos en una situación igual. Siempre la he admirado por su frontalidad y exactitud de decir las cosas, está no es la excepción. Mi más sentido pésame junto a un gran abrazo solidario.

  • Mi querida Marcela, sé por lo que estás pasando, yo también lo viví.
    Sólo las personas que lo vivimos sabemos el dolor que siente perder a un hermano por ese gran mal que afecta a más de uno en nuestra sociedad.
    Nos toca una tarea muy ardua, no se termina de comprender que aquí no hay culpables, que no podemos jugar con el dolor de la gente sólo “por votos”, la realidad es más triste: la falta de valores y la unión familiar.
    La familia, si ella, es la única que puede detener este monstruo que nos va devorando cada vez más.
    Un fuerte abrazo y mis mas sentidas condolencias y no dejemos de luchar nunca por la memoria de ellos quebya descansan en paz.

    Con cariño,

    Alexandra

  • El consuelo solo está en Dios, búscalo de todo tu corazón, Marcela la guerrera que la conocí muy jovencita en el PNG, yo laboraba en «saltando de la cama» en antena 9, días muy limpios y lindos, ánimo la lucha continúa. Un abrazo fuerte con mucha energía positiva de vida.

  • Mi abrazo solidario querida Marcelita.
    Sin duda muchos de nosotros Compartimos este dolor porque Lo hemos vivido de cerca en medio de una sociedad que no entiende nada desde la vereda de enfrente donde se ubican para juzgar siempre.

  • Tiene toda la razón mi estimada asambleísta para combatir las adicciones hay que tener paciencia y sobre todo mucho amor, para poder sacar de las adicciones a las personas que están en ese camino que Dios la siga guiando por el camino mucha fuerza .

  • ¡Cuánto dolor, estimada Marcela! Su reflexivo artículo demuestra que duele más cuando se ama intensamente a un ser humano, más allá de sus debilidades, más allá de sus penurias personales. Luchar contra el monstruo de las adicciones es una responsabilidad social, un deber de todos. Su claridad y su entereza en la lucha política honesta en favor de las mayorías, es un referente de esperanza en este momento de oscuridad que vive la Patria. ¡Un abrazo solidario!

  • Además de expresarle mi condolencia y solidaridad, permítame decirle que admiro su solvencia y su capacidad de reflexionar sin prejuicios en temas manejados desde el dogma como son el aborto, las adicciones y la orientación sexual.

  • Hermosa perspectiva y brillante apreviación de la vida y serenidad para aceptar el designio de Dios, valofrando la fuerza para enfrentarlo.
    Le admito Asambleista Marcela, por su frontalidad, y la claridad de sus ideas para definir los atropellos de la traición. Muchas gracias.

  • Un abrazo querida Marcela…este párrafo escrito por usted, me da la certeza de que es una persona con un corazón destrozado pero fuerte, y más que todo lleno de amor….yo vivo rodeada en mi barrio por chicos que están en este mundo de adicción y droga….lo cual es una lucha constante por tratar de ayudarlos y al mismo tiempo tratar de mantener a mis hijos fuera….pero es tan difícil…igual debemos seguir luchando contra esto… gracias por compartir su dolor y aún así tener fuerza para seguir adelante…dando lo mejor de sí….ese es un revolucionario de corazón….. besos

  • Ud tiene la solución en sus manos se encarcela al adicto y se intenta despenalizar una droga.. el gen de la adicción detona por la crianza por la sociedad y la personalidad.. no es una sola causa.. lidio con este dolor a diario..abran las Cortes de drogas para que se obligue al adicto a salvar su vida sin criminalizar . Ellos no tienen fuerza de voluntad la familia es la clave y el mejor factor de protección..hagan prevención sobre los hijos de adictos pues tienen una condición llamada vulnerabilidad genética. Formemos hijos con personalidad fuerte para que nada negativo lo enganche . Abandere este tema que es el de cientos de madres
    Nadie habla de ellas de su dolor..ellas nunca dejan de amar .a su hijo adicto. . SE NECESITA CONOCER esta enfermedad.. que va más allá de la simple voluntad hospitales carceles y cementerios

  • Estimada Marcela
    Nada más hermoso que leer tus lineas sobre lo que significa la familia. Entiendo lo que podría suponer que una persona de nuestro entorno más cercano halla caído en ese mundo desbastador de la adiccion. Me consuela saber que usted es fuerte, valiente y que a pesar de la pérdida sigue con más convicción adelante. No podría saber exactamente la dimensión de su dolor- eso es de cada persona- pero quiero expresarle mi solidaridad por la pérdida y el dolor que traen estas circunstancias sobrevenidas de una larga lucha contra la dependencia de su hermano. Aquí estamos estimada como un solo puño para vencer la incoherencia de quienes se les ha ocurrido la simplista solución como usted con claridad expresa -es la tabla-
    Aprecio sobre todas las cosas su lucha en su entorno familiar.
    Siga adelante bien sabemos que las pérdidas son parte del ciclo de la vida. No lo olvide
    Bien sabe usted que puede contar con nosotros.
    Carlos Torres Garcés

  • Una carta llena de sensibilidad y amor a tu hermano. Que no hariamos por fortalecer las debilidades y adicciones de los que se ama. Marcela te hago llegar mí abrazo fraterno en este momento tan duro de tu vida.

  • Una carta llena de sensibilidad y amor a tu hermano. Que no hariamos por fortalecer las debilidades y adicciones de los que se ama. Marcela te hago llegar mí abrazo fraterno en este momento tan duro de tu vida.

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