Si Guayaquil hablara

La Perla del Pacífico está de fiesta, luce majestuosa e imponente en su fachada visible, en sus entrañas carga con una honda pena que la aqueja y la oprime del silencio que ha guardado por años. Hoy le daremos voz a la grande, a la cuna del ídolo, a la que amo y la única que me hace olvidar de la dieta.

Se imaginan a su ciudad expresándoles sus alegrías, tristezas o enojos. Sería más o menos como los llamados de atención que recibimos los hijos por parte de nuestros padres, cada vez que la “fregamos” o estamos a punto de hacerlo, parecido a una voz en off de un reality show. 

“Ponte once” cada vez que nos ‘actualizan’ los precios de la gasolina; cuando pretenden privatizar la salud o camuflarnos paquetazos debajo del tapete.

“No seas lámpara, eso no se hace” para ese mal guayaco que está esperando que nadie lo vea en la metrovía para bajarte el celular en un descuido; o al que bota basura en las calles; para el que no usa los pasos peatonales, el que se pasa la luz roja, entre otras situaciones.

“¿Qué eres muy labia”? A esos políticos que te mienten y usan los dramas familiares como trampolín para ganar popularidad o ganarse unos votos.

“¿Y el camello pa’ cuándo?” (Esto probablemente retumbaría en el resto del país) Sería un grito de desespero al ver a tantas personas en el desempleo, que a diario gastan suela dejando su hoja de vida en diferentes lugares, con la esperanza de ser llamados y mejorar su calidad de vida.

“Aguanta un chance” Para alentarnos a resistir, a estar de pie en la lucha, continuar en el camino de la perseverancia y no desmayar, aún cuando la vileza de unos parezca estar triunfando sobre los derechos de otros.

“Simón limón” Reafirmación de cosas que estás haciendo bien como: reclamos justos y legítimos cuando te están vulnerando; sacar la basura en los horarios establecidos; ir al estadio, disfrutar de tu equipo, consiente que es un partido, donde no siempre se gana y no hay razón de agredir a nadie.

“Mucha lámpara” Un llamado de atención para que entres en razón sobre el respeto a las diferencias, un recorderis que sin tolerancia no podemos construir una sociedad de paz. Estamos en el siglo XXI, por lo tanto, las conductas anacrónicas no solo están pasadas de moda, también contribuyen al subdesarrollo.

“No tires parada” A esos que no conocen de modales y creen que la gente vale por su poder adquisitivo y no por el simple hecho de ser gente.

“¡Belleza!” Cuando gana Barcelona, o tomamos buenas decisiones, por ejemplo: No conducir ebrio; no votar sin conciencia; no perseguir a los trabajadores informales, etc.

“¿Qué eres muy sabido?” y quizá contestaríamos con un sí, porque nos han repetido un sinnúmero de veces que somos sabidos, chéveres y bacanes, en parte somos y en parte no. Los sabidos no se amilanan ante las injusticias, ser chévere es tener empatía por lo que le pase a mi prójimo y un bacán nunca abandona la lucha por las causas sociales, aunque eso traiga consecuencias poco agradables.

Y así podríamos continuar con un sinnúmero de frases, sin embargo, la verdad es que Guayaquil siempre nos ha hablado, sus diálogos están impresos en la historia de una ciudad que resurgió de las llamas, en las mentes de nuestros abuelos, en los relatos de los visitantes, en los pasos de quienes transitan sus avenidas, en los espacios que a media noche se convierten en escenarios de teatro callejero, en las manos trabajadoras de su gente, en la alegría y hospitalidad de sus hijos. Guayaquil tiene varias facetas, unas agradables y otras no tanto, pero todas convergen en esperanza y anhelo de que vendrán mejores días, ¿saben por qué? Porque somos guayacos, entradores y siempre estamos viendo el lado positivo de la vida.

Que Guayaquil sea el espacio que todos nos merecemos es responsabilidad de las autoridades de turno y de quienes habitamos en ella. Celebremos a nuestra ciudad hoy siempre siendo buenos ciudadanos y aportando al engrandecimiento de nuestro terruño. Es de guayacos ser propositivos.

¡Por Guayaquil todo!

1 comentario en “Si Guayaquil hablara

  • Guayaquil es algo más, su gente camina por las calles buscando esa ciudad grande que les acoge, con un Malecón espectacular, pero asi también con un desorden..pidiendo gritos un cambio, un empleo, conciencia en la gente de una ciudad limpiea, cultura de reciclaje, limpieza la basura en su sitio y hora, recicladores organizados..
    Buen Artículo

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